CO₂ biogénico y CO₂ fósil: diferencias, usos y por qué el biometano es clave para descarbonizar Europa

CO2 obtenido del ciclo natural del carbono

Madrid. 02 de septiembre de 2026. El CO₂ biogénico y el CO₂ fósil son químicamente idénticos, pero no tienen el mismo origen ni el mismo efecto sobre el clima. El primero forma parte del ciclo corto del carbono y puede sustituir materias primas fósiles o generar retiradas netas de CO₂ cuando se almacena de forma permanente. El segundo libera carbono que llevaba millones de años confinado bajo tierra y aumenta su concentración en la atmósfera. El crecimiento del biometano abre, además, una vía eficiente y escalable para capturar carbono renovable y utilizarlo en numerosos procesos industriales.



Misma molécula, distinto origen

Al emplear CO₂ fósil con origen en la combustión de carbón, petróleo o gas natural, el carbono se incorpora nuevamente a la atmósfera y aumenta la cantidad total presente en el ciclo activo. El CO₂ biogénico, por el contrario, procede de materiales orgánicos recientes: plantas, restos agrícolas, subproductos ganaderos, biomasa o residuos biodegradables…

Origen

CO₂ fósil: Carbón, petróleo, gas natural y procesos industriales asociados

CO₂ biogénico: Biomasa, restos orgánicos, fermentación y digestión anaerobia

Ciclo del carbono

CO₂ fósil: Incorpora carbono geológico al ciclo activo

CO₂ biogénico: Devuelve carbono absorbido recientemente de la atmósfera

Fuentes habituales

CO₂ fósil: Refinerías, plantas de amoniaco, generación fósil o determinadas industrias

CO₂ biogénico: Plantas de biometano, bioetanol, industrias alimentarias y aprovechamiento de biomasa

Función climática

CO₂ fósil: Su captura puede evitar emisiones, pero no constituye una retirada atmosférica

CO₂ biogénico: Puede sustituir carbono fósil y, si se almacena permanentemente, generar retiradas netas

¿Para qué se utiliza el CO₂ biogénico?

El dióxido de carbono es una materia prima y un gas de proceso necesario para numerosas actividades económicas. El CO₂ biogénico puede reemplazar al de origen fósil prácticamente en todas sus rutas de utilización, siempre que cumpla los requisitos técnicos y de calidad correspondientes.

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Alimentación y bebidas

Se utiliza para carbonatar refrescos, aguas minerales, cervezas y vinos espumosos. También interviene en la conservación de alimentos, la refrigeración, la congelación y el envasado en atmósfera modificada, donde contribuye a limitar la oxidación y el crecimiento de determinados microorganismos.

Invernaderos y agricultura protegida

El enriquecimiento de la atmósfera de los invernaderos con CO₂ puede favorecer el crecimiento de las plantas. Se trata de un mercado estacional y especialmente sensible a la pureza del gas, ya que determinados contaminantes pueden perjudicar los cultivos.

Tratamiento de aguas y otros usos industriales

El CO₂ se emplea para regular el pH en procesos de tratamiento de aguas, en fabricación metálica y soldadura, en limpieza industrial, refrigeración, producción de hielo seco y determinadas aplicaciones sanitarias y farmacéuticas.

Combustibles sintéticos

Una de las aplicaciones con mayor potencial de crecimiento es la producción de combustibles sintéticos. El CO₂ biogénico puede combinarse con hidrógeno de bajas emisiones para obtener e-metano, e-metanol o hidrocarburos sintéticos.

Estos combustibles serán especialmente relevantes para actividades difíciles de electrificar directamente, como parte de la aviación, el transporte marítimo y ciertos procesos industriales. Para que sean compatibles con una economía desfosilizada, el carbono utilizado debe proceder de fuentes sostenibles, como el CO₂ biogénico o la captura directa del aire.

Industria química

El CO₂ puede transformarse en metanol, ácido fórmico, carbonatos y otros compuestos utilizados como materias primas. De este modo, el carbono biogénico puede sustituir parcialmente recursos fósiles en una industria que seguirá necesitando átomos de carbono incluso en un sistema energético profundamente electrificado.

Materiales de construcción

La mineralización permite fijar CO₂ en hormigones, cementos, áridos u otros materiales. Algunas tecnologías utilizan residuos de construcción y demolición para producir nuevos agregados mediante procesos de carbonatación, convirtiendo parte del entorno construido en un depósito duradero de carbono.

Almacenamiento permanente

El CO₂ también puede transportarse e inyectarse en formaciones geológicas adecuadas, como acuíferos salinos o antiguos yacimientos. Cuando se almacena CO₂ de origen biogénico, se habla de bioCCS. Esta alternativa puede generar retiradas netas de carbono, siempre que la cadena completa presente un balance climático negativo.

La EBA agrupa estas posibilidades en dos grandes rutas: bioCCU, cuando el CO₂ biogénico se utiliza como materia prima o gas de proceso, y bioCCS, cuando se almacena de forma permanente.

Producción

Cómo se obtiene bioCO₂ durante la generación de biometano

Una oportunidad industrial para España y Europa

Para España, la unión entre biometano y CO₂ biogénico representa una oportunidad energética, ambiental e industrial.

El desarrollo de plantas próximas a explotaciones agrícolas y ganaderas permite mejorar la gestión de materias orgánicas, producir energía renovable y crear nuevos recursos para la agricultura y la industria. La recuperación del CO₂ añade una nueva línea de valor y puede atraer actividad económica hacia territorios rurales que hasta ahora permanecían alejados de los grandes centros de producción de gases industriales.

Además, disponer de fuentes regionales reduce la exposición a posibles interrupciones en el suministro fósil y puede mejorar la competitividad de sectores que necesitan CO₂ como materia prima: alimentación, agricultura protegida, industria química, producción de materiales y futuros combustibles renovables.

En este contexto, las instalaciones de biometano no deben entenderse únicamente como plantas de producción energética. Son infraestructuras circulares capaces de transformar subproductos del sector primario en biometano, fertilizantes orgánicos y, cuando las condiciones técnicas y económicas lo permiten, CO₂ biogénico de alta pureza.

Este es también el enfoque de Biorig: impulsar proyectos integrados que conviertan un reto de gestión de materias orgánicas en una oportunidad para producir recursos renovables, generar actividad industrial y contribuir al desarrollo económico de los territorios.

Cerrar el ciclo del carbono

Europa seguirá necesitando CO₂ para numerosos procesos industriales, incluso en una economía climáticamente neutra. La cuestión decisiva será de dónde procede ese carbono y qué ocurre con él después de ser utilizado.

El CO₂ fósil introduce carbono geológico en la atmósfera. El CO₂ biogénico permite trabajar con carbono que ya formaba parte del ciclo natural reciente, sustituir materias primas fósiles y, cuando se almacena permanentemente, retirar CO₂ de la atmósfera.

El crecimiento del biometano convierte esta posibilidad en una alternativa concreta y escalable. Aprovecharla exigirá plantas eficientes, criterios sólidos de sostenibilidad, certificación, infraestructuras logísticas y mercados capaces de reconocer el valor ambiental del carbono renovable.

No se trata únicamente de capturar CO₂. Se trata de dejar de depender del carbono fósil y avanzar hacia una economía que utilice sus recursos de forma circular, competitiva y compatible con los objetivos climáticos europeos.

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Biometano y territorio: una transición energética que genera valor compartido

Madrid. 06.08.2026. El desarrollo del biometano representa una oportunidad para avanzar en la descarbonización, mejorar el aprovechamiento de los residuos orgánicos y generar actividad económica en el medio rural.

Sin embargo, una planta de biometano no se desarrolla en un espacio aislado. Se integra en un municipio con una historia, unas dinámicas económicas, un entorno natural y unas personas que conocen mejor que nadie la realidad del territorio.

Por eso, en Biorig trabajamos para que la relación con las comunidades comience desde las primeras fases de cada proyecto y se mantenga durante toda la vida útil de las instalaciones. Escuchar, explicar y conocer el entorno nos permite tomar mejores decisiones y desarrollar proyectos conectados con los lugares en los que se implantan. 

Nuestra forma de trabajar con el territorio 

La información y la escucha forman parte de un mismo proceso. No se trata únicamente de presentar un proyecto, sino de mantener una conversación que continúe durante su construcción y operación.

La integración territorial forma parte de la manera de hacer de Biorig. Cada proyecto se desarrolla teniendo en cuenta las características del municipio, manteniendo un diálogo continuado con sus habitantes y adaptando las decisiones operativas a la realidad del entorno.

Conocer el territorio antes de actuar

Cada municipio presenta unas características diferentes. La proximidad a los núcleos de población, los accesos, las actividades agrícolas y ganaderas, la disponibilidad de materias primas o la realidad social del entorno condicionan el desarrollo de cada proyecto. 

Estos factores se analizan desde las primeras fases, junto con los aspectos técnicos y ambientales, para comprender cómo se relacionará la futura instalación con su entorno. Este conocimiento también se construye hablando con quienes viven y trabajan en el territorio: ayuntamientos, vecinos, agricultores, ganaderos, asociaciones, empresas y otros agentes locales. 

Sus aportaciones permiten conocer mejor las necesidades del municipio, anticipar posibles inquietudes e identificar mejoras que favorezcan la integración del proyecto. 

Informar, escuchar y mantener el diálogo 

La participación de las comunidades no debe limitarse a un momento concreto de la tramitación.

Biorig promueve encuentros informativos y canales de comunicación adaptados a las características de cada localidad. Estos espacios permiten explicar de manera accesible cómo funciona una planta de biometano, qué materias primas emplea, cómo se organiza su actividad y qué controles ambientales se aplican.

Al mismo tiempo, permiten recoger preguntas, propuestas y preocupaciones relacionadas con cuestiones como la logística, los accesos, el empleo o la convivencia de la instalación con el resto de las actividades del municipio.

La información y la escucha forman parte de un mismo proceso. No se trata únicamente de presentar un proyecto, sino de mantener una conversación que continúe durante su construcción y operación.

Tomar decisiones adaptadas al entorno

La relación con el territorio también se refleja en la planificación diaria de las instalaciones.

La organización de las rutas, los accesos y los horarios de transporte debe tener en cuenta la movilidad local. Del mismo modo, la procedencia de las materias primas, el control de olores, la gestión del agua o la aplicación de la enmienda orgánica forman parte de las cuestiones que se estudian para adaptar cada proyecto a su entorno.

Siempre que es posible, Biorig prioriza el uso de residuos agrícolas, ganaderos y vegetales de proximidad. Esto permite reducir desplazamientos y establecer relaciones estables con los productores y gestores locales.

La convivencia a largo plazo requiere prestar atención tanto a los grandes aspectos del proyecto como a las cuestiones cotidianas que puedan influir en la vida del municipio.

La Mesa de Diálogo Verde

En San Millán de los Caballeros, en León, donde Biorig desarrolla una planta de producción de biometano, CO₂ biogénico y fertilizante orgánico, se ha constituido la primera Mesa de Diálogo Verde de la compañía. 

Se trata de un espacio permanente de encuentro entre Biorig, el Ayuntamiento y el tejido social del municipio. 

Esta figura estará presente en todos nuestros proyectos y permitirá compartir información sobre su evolución, recoger inquietudes y sugerencias, realizar un seguimiento de los compromisos adquiridos y acercar a la población el conocimiento sobre el biometano. 

En la Mesa participan representantes municipales, profesionales de Biorig, asociaciones y vecinos. Esta composición permite incorporar diferentes perspectivas y mantener una conversación conectada con la realidad local. 

Además, la Mesa de Diálogo Verde interviene en la valoración de las iniciativas presentadas dentro del Programa de Reinversión en la Comunidad. 

Su creación supone pasar de acciones informativas puntuales a un modelo de relación continuada, en el que el municipio dispone de un canal estable para plantear propuestas y conocer la evolución del proyecto. 

Programa de Reinversión en la Comunidad

La presencia de Biorig en un municipio busca generar oportunidades que vayan más allá de la actividad de la propia planta.

A través del Programa de Reinversión en la Comunidad, una parte de los recursos generados por cada instalación se destina al desarrollo de proyectos sociales y medioambientales capaces de mejorar el entorno y responder a las necesidades de sus habitantes.

Las entidades locales pueden presentar iniciativas relacionadas con la educación, la infancia, la inclusión social, el empleo, el medio ambiente, la calidad de vida en el entorno rural, la cultura o el patrimonio.

La Mesa de Diálogo Verde participa en su valoración, incorporando el conocimiento de las asociaciones y los representantes del municipio. De este modo, el programa permite apoyar propuestas nacidas en la propia comunidad y favorecer que el valor generado por la planta también se traduzca en proyectos útiles para el territorio.

En San Millán de los Caballeros, esta iniciativa contará con una dotación total de 250.000 euros durante la vida útil de la instalación.

Empleo y actividad económica local

La construcción y operación de una planta de biometano genera oportunidades para profesionales, empresas y proveedores del entorno.

Biorig trabaja para que estas oportunidades sean accesibles para la población local y contribuyan a crear un mercado laboral más formado, diverso e inclusivo.

Oportunidades de proximidad

Biorig favorece la contratación y la subcontratación local siempre que estén disponibles los perfiles profesionales y los servicios necesarios.

A esta contribución se suma la participación de agricultores, ganaderos, transportistas, empresas de mantenimiento y otros proveedores de proximidad.

De este modo, la actividad de la planta puede reforzar el tejido económico local y ampliar las oportunidades de las personas y empresas del territorio.

Formación y acceso al empleo

Biorig impulsa acciones de formación y captación de candidaturas para facilitar que la población de los municipios cercanos pueda acceder a las oportunidades profesionales vinculadas a cada instalación.

Estas iniciativas permiten acercar el proyecto a los potenciales candidatos, dar a conocer los perfiles que serán necesarios y mejorar la preparación de las personas interesadas en participar en la construcción y operación de las plantas.

Diversidad e inclusión

El compromiso de Biorig busca que el empleo generado sea también más diverso e inclusivo.

La colaboración con Fundación ONCE permite acercar estas oportunidades a personas con discapacidad y avanzar en la incorporación de distintos perfiles a los equipos y actividades relacionados con los proyectos.

De esta manera, la generación de empleo se convierte también en una herramienta para favorecer la igualdad de oportunidades y ampliar la participación de diferentes colectivos en la transición energética.

Compartir conocimiento con las nuevas generaciones

La relación con las comunidades también se construye mediante la educación, la convivencia y la divulgación ambiental. 

A través de sus actividades de voluntariado, los profesionales de Biorig comparten su conocimiento con los niños y niñas de los municipios, acercándoles de una manera práctica y entretenida conceptos relacionados con la ciencia, la sostenibilidad y las energías renovables. 

Biorig ha desarrollado esta actividad de voluntariado en San Millán de los Caballeros y Cubo del Vino. 

A través de experimentos, juegos y retos interactivos, los participantes pudieron conocer conceptos como las energías renovables, el reciclaje, el cuidado del suelo, el biometano y el CO₂ biogénico. 

Las jornadas contaron con Brian Vásquez de la Quintana y su proyecto Ciencia Attack, una iniciativa que permite abordar la ciencia y la sostenibilidad de una forma cercana, práctica y participativa. 

Los profesionales voluntarios de Biorig acompañaron a los niños y niñas durante las actividades, atendieron sus preguntas y compartieron con ellos algunas de las soluciones que ya se están aplicando para afrontar los retos ambientales. 

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De Residuo a Recurso: el origen del Biometano

No todos los residuos son iguales: el origen define el impacto

Soria, 06 de agosto de 2026. Lo que hoy consideramos un residuo puede convertirse en una solución energética clave. El biometano nace precisamente de esa transformación: aprovechar materia orgánica para generar energía limpia y devolver valor al territorio.

Pero no todos los residuos orgánicos son iguales. Y, sobre todo, no todos generan el mismo impacto.

Además, esta capacidad de transformar residuos en energía renovable no solo contribuye a la descarbonización, sino que también permite abordar uno de los grandes retos del entorno rural: la gestión sostenible de los residuos orgánicos.

¿Qué residuos orgánicos se utilizan para producir el biometano?

El biometano se obtiene a partir del biogás generado en un proceso de digestión anaerobia, donde microorganismos descomponen materia orgánica en ausencia de oxígeno. Esta materia orgánica puede proceder de múltiples fuentes:

¿Qué residuos se utilizan para producir biometano?

Residuos ganaderos

Subproductos procedentes de la actividad ganadera, como purines, estiércol o gallinaza. Son una de las principales fuentes para la producción de biometano por su alto contenido en materia orgánica y su disponibilidad en entornos rurales. 

Residuos agrícolas

Restos generados en actividades agrícolas, como paja, restos de cosechas o cultivos intermedios. Permiten valorizar excedentes del campo y contribuir a un modelo de economía circular. 

Residuos agroalimentarios

Subproductos de la industria alimentaria, como restos de procesado de alimentos. Su aprovechamiento reduce el desperdicio y permite generar energía a partir de materiales ya disponibles en la cadena productiva. 

Residuos urbanos orgánicos

Fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos, como restos de comida. Su valorización energética ayuda a reducir el volumen de residuos en vertedero y las emisiones asociadas. 

Lodos de depuradora

Materiales resultantes del tratamiento de aguas residuales. Contienen materia orgánica que puede transformarse en biogás, aunque su uso requiere un control riguroso por posibles contaminantes. 

Residuos orgánicos industriales biodegradables.

Residuos generados en procesos industriales que son biodegradables, como ciertos subproductos orgánicos. Su aprovechamiento depende de su composición y del cumplimiento de requisitos ambientales y de seguridad. 

Origen local, impacto positivo  

¿Por qué esta selección?

Los residuos agroganaderos (purines, estiércol y paja) permiten cerrar el ciclo de forma natural, sin introducir residuos externos o industriales que puedan comprometer la calidad del proceso o del subproducto final.

En este sentido, tras la digestión anaerobia de solo estas materias primas, las plantas de Biorig obtienen un digestato categorizado como CMC 5, el cual se elabora a mayores para fabricar un fertilizante orgánico CFP 3 certificado bajo el Reglamento (UE) 2019/1009.

Más sostenible desde el origen

El uso de residuos ganaderos y agrícolas no solo permite generar energía renovable, sino que también resuelve un problema ambiental existente: la gestión de estos residuos en el medio rural.

Este modelo:

  • Reduce emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las emisiones difusas de la descomposición al aire libre de los residuos
  • Evita la contaminación de suelos y acuíferos mediante a través de la retirada de residuos y la entrega de forma trazable de un fertilizante orgánico certificado
  • Refuerza la economía local, ya que teje alianzas entre el sector ganadero y agrícolas de las zonas en las que se implantan las instalaciones

En definitiva, el biometano producido a partir de residuos agroganaderos tiene una huella ambiental menor y un mayor arraigo territorial.

De residuo a fertilizante

Uno de los grandes diferenciales del biometano es que no solo genera energía. También produce un subproducto de alto valor: el digestato

Cuando se utilizan purines y estiércol, este digestato conserva nutrientes esenciales en un subproducto categorizado como CMC5. Este contiene un gran potencial agronómico y puede elaborarse a mayores como fertilizante orgánico, mejorando la calidad del suelo y reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos.

Esto permite cerrar el ciclo de los nutrientes, colaborando a mejorar la calidad de los suelos en las zonas cercanas a las plantas. Sin embargo, cuando se emplean otros residuos, especialmente industriales o mezclas complejas, este aprovechamiento puede verse limitado o incluso descartado por cuestiones de seguridad o calidad.

Energía renovable que vuelve al campo

El biometano no es solo una alternativa al gas fósil. Es una oportunidad para transformar el territorio desde dentro, generando energía, gestionando residuos y devolviendo valor al sector primario. En Biorig creemos en un modelo donde cada decisión importa: desde el origen de los residuos hasta el impacto final en el entorno. 

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Proyectos de biometano en Europa: la presencia internacional de Biorig

Una plataforma europea de gases verdes

Madrid, 04.08.26. Biorig desarrolla una plataforma europea de infraestructuras de biometano orientada a transformar residuos agrícolas y ganaderos en energía renovable, bioCO₂ y fertilizantes orgánicos. La compañía integra el desarrollo, la construcción y la operación de las instalaciones, desde la identificación de los emplazamientos hasta la relación con agricultores, ganaderos, administraciones y empresas locales.

España constituye el principal mercado de Biorig y el núcleo de su actividad. Sobre esta base, la compañía ha iniciado su expansión internacional en Italia y Polonia, dos países con condiciones diferentes, pero complementarias: un mercado italiano más desarrollado y con experiencia industrial, y un mercado polaco con un elevado potencial de crecimiento.

En conjunto, Biorig cuenta con una cartera de más de 60 proyectos en desarrollo en España, Italia y Polonia, con una producción prevista de alrededor de 5 TWh de biometano al año. Esta expansión forma parte del proceso de transformación de Solarig hacia un grupo energético más industrial, competitivo y global, comprometido con la transición ecológica, el empleo de calidad y el desarrollo económico de los territorios.

Principales mercados

Biorig desarrolla su expansión europea a partir de una estrategia adaptada a cada país. En España, Italia y Polonia, la compañía impulsa proyectos vinculados al territorio, orientados a valorizar residuos orgánicos, producir energía renovable y generar actividad económica local.

España

PLAN ESPAÑA

España es el núcleo de la actividad de Biorig y el país en el que la compañía concentra su cartera más amplia. Su potencial agroganadero permite desarrollar proyectos de gran escala vinculados directamente con la economía rural.

Contexto: elevada disponibilidad de residuos agroganaderos y un mercado de biometano todavía poco desarrollado.

Plan de Biorig: consolidar su mayor cartera de proyectos y convertir España en su principal plataforma de producción.

Actividad: desarrollar proyectos propios desde sus fases iniciales, en colaboración con agricultores, ganaderos, administraciones y empresas locales.

Modelo de planta: instalaciones de escala industrial, próximas al origen de los residuos y alimentadas exclusivamente con materias primas agrícolas y ganaderas.

Italia

PLANITALIA

Italia permite a Biorig crecer en un mercado con experiencia industrial y una cadena de suministro especializada. La compañía se apoya, además, en la presencia y el conocimiento acumulados por Solarig, matriz de Biorig, durante más de 15 años en el país.

Contexto: mercado de biometano más maduro, con proveedores especializados y mecanismos de apoyo a los gases renovables.

Plan de Biorig: acelerar su crecimiento aprovechando la implantación y la experiencia de Solarig.

Actividad: combinar proyectos propios con la incorporación de iniciativas locales en fases avanzadas de desarrollo.

Modelo de planta: instalaciones de menor escala y más distribuidas, adaptadas a la disponibilidad local de residuos agrícolas, ganaderos y subproductos agroalimentarios.

Polonia

PLANPOLONIA

Polonia representa una oportunidad de crecimiento a largo plazo por la dimensión de su sector agroganadero y su necesidad de diversificar el suministro energético. Biorig quiere construir allí una cartera desde una fase temprana del desarrollo del mercado.

Contexto: elevado potencial agrícola y ganadero, junto con la necesidad de reducir la dependencia del gas importado.

Plan de Biorig: crear una cartera relevante en uno de los mercados europeos con mayor recorrido de crecimiento.

Actividad: combinar nuevos proyectos con la incorporación de iniciativas locales maduras, junto a promotores y socios del territorio.

Modelo de planta: instalaciones adaptadas a los recursos de cada región agrícola, orientadas a valorizar residuos locales y producir biometano para el mercado polaco.

Materias primas agroganaderas para un modelo circular 

Biorig valoriza exclusivamente sub-productos generados por el sector primario para producir gases renovables. Este modelo permite valorizar residuos para obtener energía y digestatos con gran potencial agronómico que pueden usarse en la fertilización de los terrenos.

De esta manera, las plantas de Biorig representan infraestructuras claves para el fomento de la economía circular en el mundo rural, así como una fuente de inversión y desarrollo económico en los territorios.

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