De Residuo a Recurso: el origen del Biometano

Cómo los residuos orgánicos se transforman en energía renovable y fertilizante, y por qué su origen marca la diferencia

No todos los residuos son iguales: el origen define el impacto

Soria, 06 de agosto de 2026. Lo que hoy consideramos un residuo puede convertirse en una solución energética clave. El biometano nace precisamente de esa transformación: aprovechar materia orgánica para generar energía limpia y devolver valor al territorio.

Pero no todos los residuos orgánicos son iguales. Y, sobre todo, no todos generan el mismo impacto.

Además, esta capacidad de transformar residuos en energía renovable no solo contribuye a la descarbonización, sino que también permite abordar uno de los grandes retos del entorno rural: la gestión sostenible de los residuos orgánicos.

¿Qué residuos orgánicos se utilizan para producir el biometano?

El biometano se obtiene a partir del biogás generado en un proceso de digestión anaerobia, donde microorganismos descomponen materia orgánica en ausencia de oxígeno. Esta materia orgánica puede proceder de múltiples fuentes:

¿Qué residuos se utilizan para producir biometano?

Residuos ganaderos

Subproductos procedentes de la actividad ganadera, como purines, estiércol o gallinaza. Son una de las principales fuentes para la producción de biometano por su alto contenido en materia orgánica y su disponibilidad en entornos rurales. 

Residuos agrícolas

Restos generados en actividades agrícolas, como paja, restos de cosechas o cultivos intermedios. Permiten valorizar excedentes del campo y contribuir a un modelo de economía circular. 

Residuos agroalimentarios

Subproductos de la industria alimentaria, como restos de procesado de alimentos. Su aprovechamiento reduce el desperdicio y permite generar energía a partir de materiales ya disponibles en la cadena productiva. 

Residuos urbanos orgánicos

Fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos, como restos de comida. Su valorización energética ayuda a reducir el volumen de residuos en vertedero y las emisiones asociadas. 

Lodos de depuradora

Materiales resultantes del tratamiento de aguas residuales. Contienen materia orgánica que puede transformarse en biogás, aunque su uso requiere un control riguroso por posibles contaminantes. 

Residuos orgánicos industriales biodegradables.

Residuos generados en procesos industriales que son biodegradables, como ciertos subproductos orgánicos. Su aprovechamiento depende de su composición y del cumplimiento de requisitos ambientales y de seguridad. 

Origen local, impacto positivo  

¿Por qué esta selección?

Los residuos agroganaderos (purines, estiércol y paja) permiten cerrar el ciclo de forma natural, sin introducir residuos externos o industriales que puedan comprometer la calidad del proceso o del subproducto final.

En este sentido, tras la digestión anaerobia de solo estas materias primas, las plantas de Biorig obtienen un digestato categorizado como CMC 5, el cual se elabora a mayores para fabricar un fertilizante orgánico CFP 3 certificado bajo el Reglamento (UE) 2019/1009.

Más sostenible desde el origen

El uso de residuos ganaderos y agrícolas no solo permite generar energía renovable, sino que también resuelve un problema ambiental existente: la gestión de estos residuos en el medio rural.

Este modelo:

  • Reduce emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las emisiones difusas de la descomposición al aire libre de los residuos
  • Evita la contaminación de suelos y acuíferos mediante a través de la retirada de residuos y la entrega de forma trazable de un fertilizante orgánico certificado
  • Refuerza la economía local, ya que teje alianzas entre el sector ganadero y agrícolas de las zonas en las que se implantan las instalaciones

En definitiva, el biometano producido a partir de residuos agroganaderos tiene una huella ambiental menor y un mayor arraigo territorial.

De residuo a fertilizante

Uno de los grandes diferenciales del biometano es que no solo genera energía. También produce un subproducto de alto valor: el digestato

Cuando se utilizan purines y estiércol, este digestato conserva nutrientes esenciales en un subproducto categorizado como CMC5. Este contiene un gran potencial agronómico y puede elaborarse a mayores como fertilizante orgánico, mejorando la calidad del suelo y reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos.

Esto permite cerrar el ciclo de los nutrientes, colaborando a mejorar la calidad de los suelos en las zonas cercanas a las plantas. Sin embargo, cuando se emplean otros residuos, especialmente industriales o mezclas complejas, este aprovechamiento puede verse limitado o incluso descartado por cuestiones de seguridad o calidad.

Energía renovable que vuelve al campo

El biometano no es solo una alternativa al gas fósil. Es una oportunidad para transformar el territorio desde dentro, generando energía, gestionando residuos y devolviendo valor al sector primario. En Biorig creemos en un modelo donde cada decisión importa: desde el origen de los residuos hasta el impacto final en el entorno. 

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