Una oportunidad industrial para España y Europa
Para España, la unión entre biometano y CO₂ biogénico representa una oportunidad energética, ambiental e industrial.
El desarrollo de plantas próximas a explotaciones agrícolas y ganaderas permite mejorar la gestión de materias orgánicas, producir energía renovable y crear nuevos recursos para la agricultura y la industria. La recuperación del CO₂ añade una nueva línea de valor y puede atraer actividad económica hacia territorios rurales que hasta ahora permanecían alejados de los grandes centros de producción de gases industriales.
Además, disponer de fuentes regionales reduce la exposición a posibles interrupciones en el suministro fósil y puede mejorar la competitividad de sectores que necesitan CO₂ como materia prima: alimentación, agricultura protegida, industria química, producción de materiales y futuros combustibles renovables.
En este contexto, las instalaciones de biometano no deben entenderse únicamente como plantas de producción energética. Son infraestructuras circulares capaces de transformar subproductos del sector primario en biometano, fertilizantes orgánicos y, cuando las condiciones técnicas y económicas lo permiten, CO₂ biogénico de alta pureza.
Este es también el enfoque de Biorig: impulsar proyectos integrados que conviertan un reto de gestión de materias orgánicas en una oportunidad para producir recursos renovables, generar actividad industrial y contribuir al desarrollo económico de los territorios.