¡Biorig estrena nueva web!

Desarrollamos un nuevo ‘site’ con una actualización del diseño visual y los contenidos de www.biorig.energy

Biorig, la división de gases verdes de Solarig, inaugura su nuevo espacio digital en biorig.energy, dando un paso más en nuestra evolución como compañía y afianzándonos como referente en el desarrollo y operación de plantas de biometano.

Con un diseño renovado y funcionalidades mejoradas, la nueva web refleja de forma clara nuestra identidad y nuestro compromiso con la sostenibilidad y la innovación. Este rediseño responde a nuestra voluntad de ofrecer una experiencia digital más sencilla, útil y personalizada, alineada con nuestra identidad y nuestros valores. Para su desarrollo hemos contado con la colaboración de Prodigioso Volcán, una de las principales agencias de diseño web de España, con amplia experiencia en proyectos estratégicos de comunicación digital.

El resultado es una plataforma más moderna, intuitiva y accesible, que facilita a nuestros visitantes el acceso a toda la información sobre nuestros proyectos, soluciones y visión de futuro.

Principales novedades:

  • Nuevo diseño visual que transmite nuestros valores de innovación, sostenibilidad y cercanía.
  • Navegación más intuitiva, pensada para que encuentres fácilmente todo lo que necesitas.
  • Mejoras en la accesibilidad, para garantizar una experiencia inclusiva para todos los usuarios.
  • Un espacio pensado para reforzar nuestro compromiso con la transparencia, compartiendo de forma clara y accesible quiénes somos, qué hacemos y cómo contribuimos al desarrollo sostenible.
  • Nuevo blog, en el que publicaremos contenido técnico y divulgativo sobre distintos ángulos del biometano, además de ofrecer una visión detallada de los proyectos de Biorig y su impacto social en las comunidades donde operamos.

Puesta en valor del biometano

El nuevo site ofrecerá contenido específico en el que se explicará en detalle el funcionamiento de las instalaciones de biometano, un gas renovable de origen biológico con características idénticas al gas natural fósil. Esta tecnología contribuye a la implantación de modelos de economía circular y al desarrollo de las comunidades agroganaderas.

Cecilia Carballo, directora general de sostenibilidad y comunicación en Solarig, indicó: «Esta nueva web no solo es una ventana a nuestro trabajo, sino también una invitación a construir juntos un futuro energético más sostenible. Creemos en la necesidad de actuar con transparencia y en colaboración con las comunidades locales donde operamos, y esta página web nos acerca a este hito».

BIORIG, economía circular y sostenibilidad energética

Biorig es la división de producción de biometano de Solarig. Nace con el fin de aportar soluciones innovadoras en el área de los gases renovables y la captura del CO2. Su actividad se centra en la gestión de residuos orgánicos para su transformación en gases de origen renovable e impulsar el desarrollo de proyectos en el marco de la transición energética y la economía circular.

Biorig defiende la oportunidad que supone el biometano en el Foro de la Energía de El Español – Castilla y León

La compañía analiza junto a Sedigás, la Junta de Castilla y León y Redexis el despliegue de estas infraestructuras energéticas en la comunidad.

Biorig participó el jueves 10 de abril en el III Foro de Energía de El Español Castilla y León, bajo el título “La energía limpia en Castilla y León: un modelo de éxito y sostenibilidad”. En este evento se analizaron los avances y desafíos en energía eólica, solar, nuclear, hidrógeno y biometano, con una mirada centrada en el territorio y su capacidad transformadora.

El director general de Biorig, Manuel Alonso, intervino en la mesa redonda dedicada a “Biogás y biometano: el impulso de los gases verdes en Castilla y León”, compartiendo espacio con José Manuel Jiménez Blázquez, director general de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental de la Junta; Joan Batalla, presidente de Sedigás; y Federico Medina, director de Redexis zona centro; en un encuentro moderado por el redactor de El Español-Castilla y León, Ángel Pisano.

Durante su intervención, Manuel Alonso presentó el modelo de desarrollo agroganadero que caracteriza a Biorig, que promueve más de 20 plantas distribuidas en entornos rurales destinadas a transformar residuos ganaderos en energía renovable, fertilizantes orgánicos y CO₂ biogénico.

El director general de Biorig destacó que las exigencias legales y la garantía que se piden a las instalaciones de biometano en España “están en los más altos estándares europeos”.

Estas instalaciones evitan que los residuos agroganaderos terminen vertidos en los campos sin higienización como hasta ahora, por ello Manuel defendió que Castilla y León «no puede permitirse dejar escapar esta oportunidad».

Además, puso diversos ejemplos europeos, como Dinamarca o la región del Véneto, con densidades de población 10 veces mayores a las de Castilla y León y con centenares de plantas en operación. «Hay una preocupación por gestionar los residuos en esos lugares y eso implica que el desarrollo de estas plantas están integradas en la sociedad y son vistos como una cosa normal», señaló.

BIORIG, economía circular y sostenibilidad energética

Biorig es la división de producción de biometano de Solarig. Nace con el fin de aportar soluciones innovadoras en el área de los gases renovables y la captura del CO2. Su actividad se centra en la gestión de residuos orgánicos para su transformación en gases de origen renovable e impulsar el desarrollo de proyectos en el marco de la transición energética y la economía circular.

El Día de Soria: Biometano, una oportunidad para el crecimiento de una economía más verde y sostenible

Resaltamos con motivo del Día Internacional de la Energía Limpia la gran oportunidad que tiene Soria gracias al biometano 

Por Carlos Aguilar, director de Gases Renovables de Biorig.

Con motivo del Día Internacional de la Energía Limpia que se celebra esta semana, quiero resaltar que la provincia de Soria tiene una gran oportunidad. El biometano, gas de origen renovable, es una de las mejores alternativas para promover una economía más verde y sostenible, fomentar la creación de empleo e incrementar la riqueza de los territorios. Como sustituto sostenible del gas fósil, el biometano contribuye a reducir el impacto del cambio climático, impulsa la independencia energética, y mejora la gestión y la trazabilidad de las materias primas agroganaderas. Un aspecto fundamental, es que el biometano facilita la retirada de purines y estiércoles de los campos, algo especialmente sensible en Soria, donde el 10% del territorio ha sido declarado en riesgo por contaminación de las aguas.

Esta tecnología lleva siendo implementada más de 40 años, principalmente en países como Francia o Alemania (con más de 1.000 y cerca de 11.000 plantas de biogás y biometano, respectivamente), y ahora se abre paso como una opción estratégica en España. Es importante resaltar que esta fuente energética es clave para alcanzar los objetivos de descarbonización fijados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). El fin es reducir un 32% las emisiones contaminantes con respecto a los niveles de 1990 para 2030. 

A su vez, este gas renovable constituye una actividad esencial para acelerar el crecimiento económico de Castilla y León. España tiene el potencial para desarrollar 163 TWh al año de biometano, suficiente para abastecer 29,5 millones de hogares, aunque la capacidad instalada actualmente es de tan solo 0,315 TWh en 2024, según la Asociación Española del Gas (SEDIGAS) y la asociación GASNAM. Esta meta supone incrementar la producción de gas de origen renovable de forma exponencial. Castilla y León ocupa un papel crucial en este reto, ya que alberga el potencial de producir el 23% del biometano en España. 

De los recursos locales a la energía verde.    

Estoy convencido de que el biometano mejorará el mix energético de Castilla y León, pero, sobre todo, impulsará el desarrollo sostenible del sector agroganadero. La promoción de biometano contribuye a una correcta y ordenada gestión de los residuos, muchos de cuales hoy en día acaban depositados en los campos sin higienización previa. En Biorig, compañía con raíces sorianas, desarrollamos nuestras instalaciones con un profundo respeto a las comunidades y al medioambiente.

En este sentido, solo valorizamos estiércol, purín y residuos agrícolas. El empleo de las soluciones tecnológicas más vanguardistas, el tipo de materias primas utilizadas, junto con la implementación de las normativas de salud y seguridad más exigentes, aseguran que nuestras instalaciones no emitan olor al exterior. Además, las plantas se operan bajo un modelo de vertido cero siguiendo el concepto de economía circular, y de cero consumo de agua, ya que usamos el aporte líquido del purín y contamos con sistemas de reutilización de aguas pluviales.

Fertilización orgánica de los  suelos agrícolas.

Las plantas que diseñamos transforman las materias primas agroganaderas en productos fertilizantes inodoros y homologados según el Reglamento de la Unión Europea 1009/2019, así como por el Ministerio de Agricultura. De esta manera, el sector primario se beneficiará de dichas enmiendas orgánicas y contarán con una alternativa para la fertilización de los campos. Este producto verificado pasa 40 días a 40 grados, y más de 20 días a temperaturas superiores a los 50 grados para garantizar su higienización y estabilización antes de ser utilizados en el campo.

Un futuro más sostenible para las nuevas generaciones.

Para promover un futuro más sostenible en Soria es necesario que las nuevas generaciones cuenten con oportunidades. El impulso a la transición energética a través del biometano abre el camino a jóvenes del sector agroganadero, a técnicos, estudiantes, ingenieros, ambientólogos o a empresas innovadoras que apuesten por el desarrollo tecnológico y sostenible. Además, esto incluye desde la formación especializada en grados universitarios o másteres, hasta la creación de nuevas oportunidades de negocio enfocadas en el sector de las energías y los gases de origen renovable.

El biometano puede ser uno de los ejes vertebradores de una nueva economía verde del siglo XXI. Su desarrollo crea empleo, dinamiza la economía local, ayuda a combatir el reto demográfico, y garantiza un entorno más limpio. No es solo una alternativa energética, es un proyecto sostenible para nuestro futuro.

El Español: España, ante la oportunidad de replicar el éxito de la energía renovable con los gases verdes

El biometano es una solución eficiente para la correcta gestión de los residuos agroganaderos

Por Manuel Alonso, Director General de Biorig.

La Unión Europea ha avanzado de forma valiente en la transición energética, con la energía eólica y solar como protagonistas. España, en particular, ha liderado el despliegue de renovables eléctricas, logrando que más del 50% de su generación provenga de fuentes limpias. Sin embargo, la electrificación no es suficiente para alcanzar la descarbonización total de la economía.

Es en este contexto es donde los gases verdes, como el biometano, se presentan como una fuente energética esencial para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, como son la industria y el transporte pesado. A nivel europeo, el biometano se ha consolidado como la alternativa sostenible al gas natural, ya que cuenta con la capacidad de ser almacenado, distribuido y utilizado según la demanda, es decir, guarda las mismas propiedades que las moléculas fósiles, pero contribuye con la descarbonización de la economía. 

En países como Dinamarca y Alemania, esta tecnología juega un papel clave en el suministro energético, representando en algunos casos hasta el 20% del gas consumido. Francia cuenta con más de 700 plantas de producción y Alemania lidera la producción en Europa con más de 11.000 de biogás y de biometano, mientras que en España apenas suma 11 plantas operativas.

La Unión Europea ha establecido un objetivo ambicioso de alcanzar una producción anual de 35.000 millones de metros cúbicos de biometano para 2030, como parte del plan REPowerEU. Esto supone multiplicar por cinco la capacidad actualmente instalada, que el año pasado alcanzó los 6,4 millones de metros cúbicos, según la European Biogas Association (EBA). 

España está llamada a ser un actor de referencia para lograr estas metas. Según las estimaciones de SEDIGAS, nuestro país cuenta con una capacidad para producir 163 TWh al año del gas renovable, suficiente para cubrir prácticamente la mitad de la demanda de un año, que Enagás calculó en 311,7 TWh el pasado ejercicio.

Descarbonización y solución medioambiental

Además de su importancia en la descarbonización de la economía, el biometano es una solución eficiente para la correcta gestión de los residuos agroganaderos. España genera anualmente millones de toneladas de purines, estiércoles y restos agrícolas que, de no gestionarse correctamente, pueden suponer un problema ambiental. 

La producción de biometano permite valorizar estos residuos, reduciendo su impacto en los suelos y las aguas subterráneas, al tiempo que ayuda a los agricultores y ganaderos a una mejor gestión de estos desechos, muchos de los cuales hoy en día acaban depositados en los campos sin higienización.

Mediante la digestión anaerobia, el proceso con el que se extrae de las materias primas agroganaderas el biogás del que se obtiene el biometano, no solo se produce la molécula verde que se inyectará a la red, sino que también se genera el llamado digestato. Este subproducto, una vez tratado, se convierte en un fertilizante orgánico de alta calidad, que representa una alternativa real a los fertilizantes químicos y se alinea con las directrices de la UE, ya que reduce la dependencia de productos importados.

En Biorig, compañía de origen castellano-leonés, estamos desarrollando más de 20 instalaciones de biometano, de las que 10 se ubican en 6 provincias de Castilla y León. Estamos seguros de que estas plantas, además de provocar un impacto positivo en el medioambiente, contribuirán a crear una mayor riqueza en los territorios, empleo de calidad, desarrollo económico y dinamizarán el sector agrícola y ganadero.

Diseñamos ecosistemas de proximidad donde recogemos los residuos agroganaderos locales, los tratamos, y producimos nuevos fertilizantes sostenibles para los suelos agrícolas, fomentando la economía circular, la trazabilidad del abono del campo y evitando el vertido de miles de toneladas de residuos sin higienizar al año.

En este sentido, solo empleamos materias primas agroganaderas (purines, estiércol y paja, principalmente de maíz) procedentes de explotaciones cercanas, asegurando una gestión eficiente de los residuos y minimizando la huella logística. Este enfoque nos permite mejorar la trazabilidad y generar siempre un impacto positivo en las comunidades locales. 

El fertilizante orgánico que producimos a partir del digestato es sólido, inodoro y está homologado a través del Reglamento de la UE 2019/1009. Su aplicación en la agricultura no solo evita el uso de productos químicos, sino que también mejora la estructura del suelo y mantiene su fertilidad durante más tiempo.

Además, el empleo de tecnologías avanzadas y el cumplimiento de estrictas normativas medioambientales aseguran que nuestras plantas no emitan olores, no consuman agua y no generen vertidos.

Una oportunidad estratégica para España

El biometano no solo es una solución ante la crisis climática, sino también una oportunidad de desarrollo económico y social. Para aprovecharla, es fundamental que se establezcan incentivos que favorezcan la demanda, garantizando precios competitivos frente al gas fósil. Asimismo, se requiere un marco normativo robusto, hojas de ruta claras que agilicen los trámites y permisos, y que contribuyan a dinamizar las inversiones en nuevas infraestructuras.

Sin estas medidas, corremos el riesgo de que las inversiones en biometano emigren a otros países, perdiendo una herramienta clave para nuestra transición energética. El desarrollo de la electricidad renovable en España es una historia de éxito y, ahora, ha llegado el momento de repetir el hito con los gases renovables. Tenemos los recursos y el conocimiento para liderar este sector; es el momento de dar el paso y convertir la oportunidad en una realidad.

Cinco Días: España necesita una mayor ambición en biometano para acelerar la transición energética

Hace falta un marco normativo robusto, hojas de ruta claras, y apoyo institucional que permita a la sociedad entender los beneficios de esta tecnología.

Por Cecilia Carballo, directora general de sostenibilidad y comunicación en Solarig.

La transición energética en España avanza con determinación, pero continúa sin aprovechar un elemento esencial para un mix energético descarbonizado, el biometano. Este gas de origen orgánico y renovable, similar al gas natural de origen fósil al ser fácilmente almacenable e inyectable en la red gasista actual; tiene ya más de cuatro décadas de desarrollo en la UE. En este sentido, las 11 plantas instaladas actualmente en España languidecen en comparación a las 11.000 instalaciones de biogás y biometano de Alemania, y las más de 700 plantas de biometano de Francia.

Aunque España esté a la cola en el despliegue de esta industria verde, tiene sobradas capacidades para situarse como uno de los principales productores de la Unión Europea. Así lo afirma la Asociación Española del Gas (Sedigas), que estima que el país tiene capacidad para producir al año 160 TWh (es decir, a día de hoy contamos con materia prima suficiente para cubrir cerca del 50% de la demanda nacional de gas natural con energía renovable).

Para aprovechar la oportunidad que se nos brinda, España necesita desplegar una robusta hoja de ruta para el biometano que no solo nos permitiría avanzar hacia la autonomía energética hoy, sino que nos habilite a mantener y mejorar otro sector estratégico, como es el primario. Un sector clave para cumplir con los objetivos de retos demográfico, generación de empleo y alternativas vitales en muchas comunidades autónomas ligadas a esta actividad económica.

Estamos hablando de una tecnología madura, competitiva y fácil de implantar, con solera y arraigo en los países de nuestro entorno. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), generamos más de 100 millones de toneladas de residuos al año y, con un porcentaje significativo de los mismos, podemos alimentar este nuevo sector verde. Gracias a las plantas de biometano estamos en posición de dar una respuesta eficiente, y basada en el concepto de economía circular, a la gestión de residuos, uno de los grandes problemas medioambientales de nuestra sociedad. Al mismo tiempo, el biometano podrá garantizar un suministro local y seguro de energía en forma de gas, algo que gana especial relevancia en el contexto actual, con la UE reduciendo a marchas forzadas sus importaciones desde Rusia.

Una de las claves para poder desbloquear nuestro potencial es tener claro hacia dónde nos dirigimos. El Ministerio de Transición Ecológica lanzó en marzo de 2022, con la invasión recién lanzada, su Hoja de Ruta del Biogás con unos objetivos que, aunque eran bien intencionados, quedaron rápidamente obsoletos con el cambio en el paradigma energético. Más recientemente, en su última actualización de septiembre de 2024, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) fijó la meta de producir 20 TWh de biogás en 2030, de los que aproximadamente 12 TWh corresponderán a biometano, según la Asociación Española de Biogás (AEBIG). Esto supondrá que, en el mejor de los casos, multiplicaremos por 38 la producción actual de biometano (que en 2024 rondó los 0,315 TWh), pero tan solo habremos aprovechado el 7,5% del potencial que alberga España para generar este gas renovable.

Roma no se construyó en un día, y los objetivos que nos marca el PNIEC son perfectamente alcanzables si se realiza un esfuerzo por ordenar, fomentar y facilitar un crecimiento que se prevé exponencial en los próximos años y que seguramente vaya a más en las décadas venideras. En este sentido, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha establecido a qué puerto queremos llegar, pero aún faltan hojas de rutas actualizadas para aclarar cómo debemos llegar.

Para aprovechar la oportunidad que se nos brinda, España necesita desplegar una robusta hoja de ruta para el biometano que no solo nos permitiría avanzar hacia la autonomía energética hoy, sino que nos habilite a mantener y mejorar otro sector estratégico, como es el primario. Un sector clave para cumplir con los objetivos de retos demográfico, generación de empleo y alternativas vitales en muchas comunidades autónomas ligadas a esta actividad económica.

Estamos hablando de una tecnología madura, competitiva y fácil de implantar, con solera y arraigo en los países de nuestro entorno. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), generamos más de 100 millones de toneladas de residuos al año y, con un porcentaje significativo de los mismos, podemos alimentar este nuevo sector verde. Gracias a las plantas de biometano estamos en posición de dar una respuesta eficiente, y basada en el concepto de economía circular, a la gestión de residuos, uno de los grandes problemas medioambientales de nuestra sociedad. Al mismo tiempo, el biometano podrá garantizar un suministro local y seguro de energía en forma de gas, algo que gana especial relevancia en el contexto actual, con la UE reduciendo a marchas forzadas sus importaciones desde Rusia.

Una de las claves para poder desbloquear nuestro potencial es tener claro hacia dónde nos dirigimos. El Ministerio de Transición Ecológica lanzó en marzo de 2022, con la invasión recién lanzada, su Hoja de Ruta del Biogás con unos objetivos que, aunque eran bien intencionados, quedaron rápidamente obsoletos con el cambio en el paradigma energético. Más recientemente, en su última actualización de septiembre de 2024, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) fijó la meta de producir 20 TWh de biogás en 2030, de los que aproximadamente 12 TWh corresponderán a biometano, según la Asociación Española de Biogás (AEBIG). Esto supondrá que, en el mejor de los casos, multiplicaremos por 38 la producción actual de biometano (que en 2024 rondó los 0,315 TWh), pero tan solo habremos aprovechado el 7,5% del potencial que alberga España para generar este gas renovable.

Roma no se construyó en un día, y los objetivos que nos marca el PNIEC son perfectamente alcanzables si se realiza un esfuerzo por ordenar, fomentar y facilitar un crecimiento que se prevé exponencial en los próximos años y que seguramente vaya a más en las décadas venideras. En este sentido, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha establecido a qué puerto queremos llegar, pero aún faltan hojas de rutas actualizadas para aclarar cómo debemos llegar.

Un marco normativo robusto

Se necesita armonización y alineamiento entre marcos regulatorios. Para que los proyectos se hagan realidad de forma ordenada y respondiendo a las necesidades y oportunidades territoriales es imprescindible que las distintas administraciones y entes públicos diseñen planes específicos para el despliegue de esta industria verde. Sólo con estas guías, podremos tener criterios homogéneos, nos aseguraremos de que la inversión llega allí donde es más necesaria, y se podrán agilizar los trámites administrativos. Además, para que el avance sea sustente en unas bases sólidas habría que sumar la importancia de orientar ayudas a la demanda, el establecimiento de incentivos para que el consumo de gas fósil se sustituya por el biometano, y la existencia de líneas de financiación para estos proyectos.

Países como Italia, cuya dependencia del gas natural fósil en el mix energético ha hecho imperativa la búsqueda de alternativas energéticas, son buena muestra de que con el apoyo decidido de la administración es posible hacer florecer a un sector como el del biometano. En 2018 el país contaba con 7 plantas operativas y en cuestión de seis años ya suma 133; de las que 101 fueron conectadas en 2024, según la Asociación Europea del Biogás (EBA, por sus siglas en inglés).

Además del marco normativo, es vital que los planes de biometano se desarrollen en armonía con las comunidades en las que se implantan. La gran presencia de instalaciones en áreas agroganaderas en España ofrece soluciones a una actividad económica ya existente, pues simplifica la logística del residuo y contribuye a la vertebración del territorio. En este sentido, es relevante avanzar en licencia social, colaborar con las comunidades, desarrollar planes de empleo para asentar población local, y tener el compromiso de ser parte de la solución a los problemas medioambientales, como es la contaminación de las aguas freáticas por nitratos. De esta manera, y colaborando estrechamente con el tejido productivo agroganadero que ya está localizado en estas zonas, se podrá construir un necesario marco de actuación que impulse mejores prácticas que aseguren la integración del biometano en los territorios.

En definitiva, necesitamos un marco normativo robusto, hojas de ruta claras, y apoyo institucional que permita a la sociedad entender los grandes beneficios de una tecnología que, sin duda, jugará un rol clave en los próximos años. Tenemos que aprovechar el gran potencial que tiene España para dar una respuesta renovable a sectores difícilmente electrificables, descarbonizar las industrias intensivas en energía o el consumo residencial; además de generar empleo de calidad y ofrecer alternativas de desarrollo en zonas despobladas. Confío en que lo haremos, pero será más fácil aprovechar una oportunidad como la que nos brinda el biometano si el conjunto de la sociedad comparte el mismo rumbo.

Plantas de biometano: máxima seguridad ambiental y de salud

En Biorig, estamos firmemente comprometidos con garantizar que nuestras plantas operen bajo los más altos estándares de seguridad y salud. Diseñamos nuestras instalaciones para que sean seguras, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, incorporando tecnología de última generación que asegura una monitorización continua y un control preciso de todos los procesos productivos. La seguridad y la salud de nuestros procesos y plantas es nuestra prioridad.

No emitimos gases nocivos ni insalubres

Nuestras instalaciones no emitirán gases insalubres ni perjudiciales para el medio ambiente. Las plantas de Biorig cuentan con equipos de monitorización, filtración y desulfuración de alta potencia y un diseño que evita riesgos de cualquier tipo de fuga. La instalación cuenta con soleras impermeabilizadas, almacenamientos y cisternas herméticas. En concreto, el almacenamiento del digestato, ya higienizado e inodoro, se realizará en una balsa cubierta y totalmente segura. 

Monitoreo continuo y control de calidad del suelo

Contamos con tecnología de vanguardia para realizar un monitoreo continuo las 24 horas del día, siete días a la semana. Sensores especializados y piezómetros controlarán la calidad y el estado del suelo, previniendo cualquier filtración y asegurando que los procesos sean completamente seguros. Sin la estricta aplicación de medidas de seguridad, las autoridades competentes no aprueban las autorizaciones medioambientales necesarias ni para la construcción de la planta ni para su puesta en marcha. 

Protección antincendios y seguridad

Para garantizar la seguridad de las instalaciones, implementamos sistemas avanzados de detección de humo, red de hidrantes, extintores y aspersores en las áreas cerradas, además de un completo plan antincendios compartido y redactado en conjunto con medios e instituciones locales. La tecnología de sensores infrarrojos y equipos de teledetección instalados nos permiten actuar con rapidez y eficacia ante cualquier eventualidad. 

Inspecciones del funcionamiento ambiental

Nuestras plantas serán objeto de inspecciones públicas anuales para evaluar su funcionamiento ambiental, además de auditorías internas propias y los específicos procesos de revisión de cada una de las herramientas que utilizamos. Esto refuerza nuestro compromiso con las comunidades locales, garantizando que operamos bajo las normativas más estrictas y con total transparencia.

 En Biorig, integramos tecnología de última generación y prácticas responsables para liderar un modelo de producción sostenible. Estamos convencidos de que la seguridad, la innovación y el respeto por el medio ambiente son la base de un futuro más limpio y seguro.

Aún estamos a tiempo 

24 de octubre Día Internacional contra el Cambio Climático

El cambio climático es el mayor problema ambiental y económico al que se enfrenta la humanidad. Consiste, en resumen, en la alteración de los patrones del clima de la tierra, el aumento de las temperaturas y la modificación de ecosistemas. Es principalmente causado por la emisión de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero de industrias, quema de combustibles fósiles y tala de árboles. Aunque somos conscientes del problema, la transición energética se presenta como una de las mejores soluciones para combatirlo: energía limpia y renovable utilizada de forma eficiente, además de reforestación y reducción del consumo. Aún estamos a tiempo.

¿Cuál es su impacto en los ecosistemas?

5 ejemplos en 5 países en los que Solarig está presente que muestran sus repercusiones y consecuencias.

Glaciar – Monte Perdido, España

Se calcula que, cada año, el glaciar de Monte Perdido, situado dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en la cordillera de los Pirineos, pierde 1 metro de espesor de hielo. En 2019 contaba con 35 metros. De las 2.000 hectáreas de masa glaciar que se calcula que ocupaban la zona en 1850, ya han desaparecido el 90%. En la actualidad, el glaciar ocupa una superficie de 37 hectáreas, más de diez menos que en 1981. 

Crédito: Sergio Padura y Ánchel Belmonte

Glaciar de Monte Perdido (1899)
Glaciar de Monte Perdido (2019)

Mar – Ciudad de Venecia, Italia

Venecia, la icónica ciudad italiana construida sobre un conjunto de islas en una laguna, está enfrentando serias amenazas por el impacto del cambio climático, especialmente el aumento del nivel del mar. Además, el cambio climático ha intensificado tormentas y fenómenos meteorológicos que elevan el nivel del agua, causando inundaciones más frecuentes y destructivas. 

Créditos: Milenio – AP

 Plaza de San Marcos, Venecia (2019)
Plaza de San Marcos, Venecia (1989)

Agricultura – Chihuahua, México

Ubicada en la región centro-norte de México, esta área desértica tiene una rica historia agrícola construida alrededor de las fértiles llanuras aluviales del río San Miguel. Sin embargo, además del cambio climático, el uso extensivo de riego, la sobreexplotación de los pastizales y la presencia de plantas invasoras está poniendo en peligro los ecosistemas de la región.

Créditos: Google Earth

Chihuahua, México (1986)
Chihuahua, México (2022)

Bosque- Rondônia, Amazonas, Brasil

El estado de Rondônia, en el oeste de Brasil, que antaño albergaba 208.000 kilómetros cuadrados de bosque, se ha convertido en una de las zonas más deforestadas de la Amazonia. Este patrón sigue una de las trayectorias de deforestación más comunes en forma de «espinas de pez»: carreteras legales e ilegales penetran en una parte remota de la selva, donde agricultores cultivan cada vez más tierras, que se fusionan siguiendo ese patrón característico.

Créditos: Nasa

Amazonas (2000)
Amazonas (2012)

Ríos y Lagos – Lago Aculeo, Chile

La disminución del porcentaje de precipitaciones de la región, sumada a la gran megasequía que se sufría en la zona de Chile central, provocó la completa sequía del lago Aculeo. La desaparición de esta masa de agua no solo afecta y afectó a agricultores, ecosistemas y biodiversidad de la zona; sino también a la economía local. Tras secarse completamente en 2018, en 2023 empezó a llenarse nuevamente.

Lago Aculeo (2014)
Lago Aculeo (2019)

Transición energética y cambio climático

La transición energética es clave para combatir el cambio climático, implica la evolución hacia fuentes de energía limpias y renovables, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles que son los principales emisores de gases de efecto invernadero. Esta transición permite disminuir significativamente las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero (metano, óxido nitroso, gases fluorados), lo cual es esencial para limitar el calentamiento global.

En Solarig desarrollamos las infraestructuras necesarias para lograr esa transición energética, fomentando además la innovación tecnológica, la creación de empleos verdes y la mejora de la eficiencia energética, promoviendo un modelo de desarrollo más sostenible y resiliente frente a los impactos climáticos.

Podcast: Futuro verde – Gases verdes: biometano

Solarig y Grupo Promecal unen fuerzas para crear espacios de divulgación en torno a uno de los grandes retos de la sociedad actual: el cambio climático y las claves de la transición energética.

Presentado por la periodista Nuria Zaragoza, a través de los 8 episodios de “Futuro Verde” conectaremos todo tipo de público con los principales temas relacionados con nuestro negocio y valores: desde transición energética, electricidad renovable, combustibles sostenibles, talento verde, hasta cambio climático, gases verdes, innovación, nueva ruralidad y nuestra vinculación con las comunidades. 

En el capítulo 6, hablamos de gases renovables y la relevancia del biometano para optimizar la gestión de residuos e impulsar la economía circular. Contamos con la visión de Alfonso García, investigador de la Universidad Valladolid y experto en biogás, quien nos explica qué es el biometano; Julio César Gutiérrez, director de comunicación de SEDIGAS, analiza el retraso de España en la producción de biogás; Luis Puchades, presidente de AEBIG, examina el desarrollo del biogás y los retos del futuro; Juan Francisco Barcones, secretario técnico de ASAJA en Soria, destaca las oportunidades que el biometano ofrece al sector primario; y Miguel Ángel Ortiz, presidente de Aporso, valora cómo esta tecnología permite poner en valor el sector agroganadero. Por su parte, Carlos Aguilar Aguirre, director de gases renovables de Biorig, explica el plan de la compañía para aportar soluciones en el área de los gases renovables y la captura del CO₂.

Puedes disfrutar del resto de episodios en el siguiente enlace: