Aportan beneficios ambientales, sociales y económicos que difícilmente pueden lograrse con otras renovables

Madrid, 10 de febrero de 2026. Cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de aquí a 2030 exige soluciones capaces de actuar de forma simultánea sobre el clima, la energía, el territorio y la gestión de los recursos. En este contexto, un reciente documento del Comité de Energía Sostenible de Naciones Unidas reconoce al biogás y al biometano como vectores clave para avanzar en hasta nueve ODS de la Agenda 2030.
Según el informe, los gases renovables no solo contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que aportan beneficios ambientales, sociales y económicos que difícilmente pueden lograrse con otras tecnologías renovables de forma aislada.
Del residuo al recurso: una solución transversal
El biogás se produce a partir de residuos orgánicos, purines, estiércoles, residuos agrícolas, que, si no se gestionan adecuadamente, liberan metano a la atmósfera. A través de la digestión anaerobia, estos residuos se transforman en energía renovable y en subproductos de alto valor, como fertilizantes orgánicos.
Cuando el biogás se purifica, se obtiene biometano, una molécula renovable con las mismas propiedades que el gas natural fósil, capaz de sustituirlo directamente en usos industriales, térmicos o de transporte, sin necesidad de nuevas infraestructuras gasistas. Biorig utiliza exclusivamente purines, estiércoles y paja para la generación de biogás, el cual se depura hasta convertirlo en biometano, CO2 biogénico y digestato de alta calidad, con el que se elabora bajo el Reglamento 2019/1009 (UE) un fertilizante orgánico certificado.





