El encuentro analizó el papel de los gases renovables en la creación de un nuevo mercado energético en España
Madrid, 12-05-26. Biorig, la división de gases renovables de Solarig, participó en la IV Edición del Foro de Gases Renovables, organizado por EL PERIÓDICO, El Periódico de España, activos y Prensa Ibérica. El encuentro, celebrado el pasado 16 de abril en el Espacio Bertelsmann de Madrid, reunió a representantes institucionales, empresas energéticas, centros de investigación y asociaciones sectoriales para analizar el papel de los gases renovables en la descarbonización y en la consolidación de un nuevo mercado energético en España.
La jornada se celebró en un contexto marcado por la necesidad de reforzar la autonomía energética europea, acelerar la transición ecológica y ofrecer soluciones renovables para sectores donde la electrificación no siempre resulta suficiente. Durante el encuentro se abordaron cuestiones clave para el desarrollo del hidrógeno renovable y del biometano, como la regulación, la financiación, la demanda, las garantías de origen, la aceptación social y el acceso a las infraestructuras.
En representación de Biorig, Carlos Aguilar, director de Desarrollo y M&A de la compañía, participó en la mesa redonda “Biometano, de la promesa al mercado”, moderada por Javier Lázaro, director Técnico y de Regulación de APPA Renovables. En esta sesión, compartió debate con representantes de Axpo, IAM Carbonzero y Genia Bioenergy sobre los principales cuellos de botella que afronta el sector para convertir el potencial del biometano en plantas conectadas y operativas.
Durante su intervención, Aguilar detalló el avance del porfolio de Biorig, que cuenta con 24 proyectos en administración, cuatro declaraciones de impacto ambiental positivas y dos autorizaciones ambientales integradas. En este sentido, señaló que el desarrollo del biometano exige compañías con capacidad técnica, financiera e industrial suficiente para sostener procesos administrativos largos y complejos.
“Una planta de biometano puede pasarse dos o tres años en tramitación. Ese plazo exige un músculo financiero que muy pocas empresas tienen, especialmente cuando hablamos de proyectos que todavía no han generado valor”, explicó Aguilar durante la mesa.












