Biorig ha intervenido en uno de los principales encuentros del sector del biogás y el biometano en Polonia

Madrid, 19-05-26. Biorig ha participado en el Congreso de Biometano de Varsovia, uno de los encuentros de referencia para el mercado polaco de biogás y biometano, que se ha celebrado los días 18 y 19 de mayo en el DoubleTree by Hilton de la capital polaca.
El evento, organizado por el editor de Biomasa Magazine, ha reunido a inversores, desarrolladores, propietarios de instalaciones de biogás, operadores, agricultores, empresas agroalimentarias, proveedores tecnológicos, compañías del sector energético y representantes de la administración pública. El objetivo ha sido abordar los principales retos del despliegue del biometano en Polonia: regulación, certificación, conexión a red, financiación, contratación, modelos de mercado y colaboración entre actores locales e internacionales.
En este contexto, Diego Azqueta Smith, director de desarrollo internacional de Biorig, ha participado con la presentación “¿Qué busca un inversor en el sector del biometano? Criterios, valoración y mejores prácticas en alianzas: perspectivas desde España, Italia y Polonia”. Su intervención se ha enmarcado en la sesión dedicada a los mercados europeos de biometano y las lecciones que pueden extraerse para acelerar el desarrollo del sector en Polonia.
Durante su presentación, Azqueta ha abordado qué elementos convierten un proyecto de biometano en una oportunidad verdaderamente invertible. Entre ellos, la disponibilidad de materia prima agroganadera, la seguridad regulatoria, la madurez en la tramitación, la conexión a red, la estructura de los contratos de suministro y venta, y la existencia de socios locales con capacidad real de ejecución.
La visión de Biorig parte de una idea central: el potencial por sí solo no es suficiente. Para atraer inversión, los proyectos necesitan visibilidad, estructura y capacidad de convertirse en activos bancables. Esta aproximación se apoya en la experiencia de la compañía en España, donde desarrolla una cartera de más de 20 proyectos basada en plantas de mayor escala y materias primas agroganaderas, y en Italia, un mercado más maduro, con regulación e incentivos que han permitido acelerar el despliegue de instalaciones descentralizadas.






